y me digo,
¿la vida no es lo mismo?
o algo parecido.
Alguien nos enciende,
como a un cigarro,
empezamos a vivir,
pero a la vez a morir.
Nos vamos consumiendo,
calada a calada.
Y va llegando el final,
el calor se va yendo,
nos vamos volviendo fríos.
Luego, ya no queda nada de nosotros
nos tiran, nos recuerdan, pero,
otro cigarro, puede sustituirnos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario