contigo.
Porque me llenas, pero a veces me dejas vacía.
puede que ni te vea, parezcas invisible.
Pero, a veces, te veo hasta de día,
ni el sol te esconde (ni a ti ni a la luna).
No sé, llámame loca
pero me haces hasta brillar
o creer que brillo.
Y que sensación,
esa de mirarme en un claro lago
y que vengas por detrás,
aunque no te acerques,
no te paro de mirar.
Si en la oscuridad no me abandonas,
¿cómo no voy a creer en ti?
